El descenso a Primera RFEF del Real Zaragoza ha significado un terremoto. El club blanquillo tiene como objetivo regresar lo antes posible al fútbol profesional, y para ello ha encomendado su centro del campo a un futbolista que ya visitió sus colores en categoría su filial hace 11 cursos: Rubén Díez (Zaragoza, 18 de agosto de 1993). El maño regresa a casa y vestirá por primera vez en su extensa carrera la camiseta del primer equipo de su tierra después de realizar un auténtico temporadón con la AD Ceuta. Firma por dos campañas más una opcional.
Rubén Díez ha sido en la temporada 2025-26 el motor de una AD Ceuta que, en su primera campaña en LaLiga Hypermotion, logró la permanencia de manera holgada. El mediocentro ha jugado 2.196 minutos repartidos en 29 encuentros, en los que ha anotado cinco dianas y ha dado dos asistencias. Ya fue vital en la medular caballa la campaña anterior, su primera en la ciudad autónoma, para lograr el ascenso: 37 partidos, dos goles y una asistencia.
Pero el buen hacer de Rubén Diez no se limita a su etapa en la AD Ceuta, conjunto que pretendía renovar su contrato. El centrocampista, que encara su decimocuarta temporada en el fútbol profesional, ha vestido la zamarra de diez equipos antes de llegar al cuadro caballa: Valdefierro, AD Almudevar, CD Ebro, Deportivo Aragón, SD Tarazona, CD Teruel, CD Castellón, CD Tenerife RC Deportivo de la Coruña y UD Ibiza. Son 276 encuentros repartidos entre los equipos con los que ha militado entre LaLiga Hypermotion y Primera RFEF.
Una Primera RFEF a la que Rubén Diez regresa a pesar de contar con interés de equipos de una categoría superior. Y lo hace por amor a unos colores: «Volver a mi casa siempre es muy especial. Siempre he tenido muchísimas ganas de jugar ahí, con mi familia y amigos. Independientemente de la categoría, es totalmente especial jugar en el Real Zaragoza. Me he criado viendo partidazos en La Romareda, no hubo ningún tipo de duda», indicó tras el último partido de la temporada 2025-26.
Rubén Diez, que firma por dos campañas con el Real Zaragoza, verá cumplido así uno de sus deseos: jugar en el equipo que sigue desde pequeño. El aragonés es el escogido para llevar la manija de un equipo que quiere que su estancia fuera del fútbol profesional no se prolongue más de un curso.







